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"Rojas, Antifascistas y Revolucionarias"

publicado a la‎(s)‎ 3 feb. 2018 4:14 por Cristina Escrivá Moscardó

CONFERENCIA: “ROJAS, ANTIFASCISTAS Y REVOLUCIONARIAS: LAS MUJERES REPUBLICANAS EN LA GUERRA CIVIL”, POR MARY NASH




María Menouni Villarroya



El pasado 14 de diciembre, tuvimos el placer de escuchar a Mary Nash en la conferencia de “Rojas, antifascistas y revolucionarias: las mujeres republicanas en la guerra civil” que impartiría en el Rector Pesset, dentro del ciclo de “Modernes i Republicanes” organizado por el Seminari de Dones Grans. La conferenciante fue Mary Nash, historiadora irlandesa, especializada en el estudio de la historia de las mujeres y el feminismo en España, que reside en Cataluña, es catedrática de Historia Contemporánea en la Universitat de Barcelona y cofundadora de DUODA el Centre de Recerca de Dones de la Universitat de Barcelona.

Así pues, la conferenciante, en el transcurso de la conferencia, nos introdujo en el asociacionismo de mujeres que presenciaría la Guerra Civil, empezando por la Asociación de Mujeres Antifascistas (AMA). De estas, destacaría su voluntad integradora y aglutinadora para con las distintas ramas de mujeres antifascistas, entre las que estarían otras asociaciones como Mujeres Libres (MMLL) o las marxistas disidentes del POUM, que trabajarían en paralelo. Voluntad que no se llevaría del todo a la práctica, debido a las clásicas dificultades de los movimientos de izquierdas para crear frentes comunes y a las dificultades añadidas ocasionadas por el conflicto bélico; aunque, resalta que estas dificultades para trabajar conjuntamente se darían más desde las posiciones de liderazgo, puesto que desde el activismo de base sí se ha documentado un mayor trabajo en común. Por otro lado, también destacaría los esfuerzos de la AMA por mejorar la educación de las mujeres; tratar temas relacionados con las mujeres y, al igual que el resto de asociaciones, reapropiarse de los medios de comunicación y crear culturas y espacios de voz de las mujeres (destacan 
las revistas de Companya, Pasionaria y Mujeres del AMA, Emancipación de las Mujeres del POUM y Mujeres Libres). Todo ello a pesar de que la guerra no daba mucho espacio para dichas tareas, ya no sólo por los escollos coyunturales sino también porque se seguía proyectando la lucha de la mujer desde su papel maternal, y no se les daba mucha cabida en otro tipo de actividades que no fueran las de ser cuidadoras en la retaguardia.

Por su lado, también encontraríamos a Mujeres Libres y a las marxistas del POUM, trabajando en paralelo, como mencionó Mary Nash al principio de la ponencia. Según ésta, Mujeres Libres surgiría como respuesta al descontento de algunas anarquistas, tales como Lucía Sanchez Saornil o Lola Iturbe, frente al trato desigual que recibían las mujeres dentro de los espacios libertarios. Así pues, estas consideraban necesario crear espacios propios y llevar a cabo una doble lucha: una lucha anarquista y antifascista por un lado y, una lucha de emancipación de las mujeres por otro, lo que se vería materializado en la creación de Mujeres Libres como ya comentábamos, una organización autónoma dentro del movimiento libertario. Esto sería duramente criticado por gran parte de sus compañeros anarquistas, pero también por algunas destacadas compañeras, tales como Federica Montseny, que creía más en la potencia individual para sortear las dificultades, pero dentro del movimiento anarquista, sin diferenciar entre hombres y mujeres. Sin embargo, con los años, en su encuentro con las supervivientes de Mujeres Libres, Mary Nash observaría una evolución en la postura de Mujeres Libres, quienes acabarían abogando más por una lucha anarquista o antifranquista, sin incidir en la necesidad de una lucha particular encabezada por las mujeres, como defendían en sus inicios. Cabe resaltar, en este punto, que ellas jamás se identificaron con una lucha feminista, pues entendían el feminismo como sinónimo del feminismo burgués y legalista, y no veían que su lucha de emancipación de las mujeres tuviera cabida en él. Este punto es importante dado que, tradicionalmente, se ha tendido a adjudicarles la etiqueta de “anarcofeministas” pero, tal y como plantea Mary Nash ¿hasta qué punto tenemos derecho las historiadoras a adjudicar etiquetas que no se adjudican las propias protagonistas de la historia?

Por otro lado, en cuanto al secretariado femenino del POUM, la lucha aquí se caracterizaría principalmente por su incidencia en la figura de la miliciana y su papel destacado en la preparación de las mujeres para la lucha en el frente.



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